Me esfuerzo
en
deshacerme de la grasa que me sobra
cuando
bien podría dejar esa tarea a los gusanos;
esos
que me esperan enquistados,
o
enlarvados,
o
embozados tras la simple posibilidad de ser en un futuro;
ávidos
en su aún-no existencia
por
roer hasta el último hueso de la carcasa
que
hoy envuelta en grasa
se
somete a estrictas dietas.
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